Del cumplimiento legal a la aplicación real en el día a día de las empresas

El reto no es aprobar un plan, sino mantenerlo vivo

El Plan de Igualdad

Siempre he tenido curiosidad por saber cómo se implantan los Planes de Igualdad en las empresas. Los últimos meses he investigado y hablado con personas que se dedican a ello o que lo han implementado en su empresa. He intentado comprender qué pasa después de que un Plan de Igualdad es aprobado.

Y he descubierto que aprobar un plan es bastante fácil. Mantenerlo vivo es más complicado.

Muchas empresas hacen un gran esfuerzo para cumplir con sus obligaciones legales. Contratan consultoras especializadas, elaboran diagnósticos, definen objetivos y aprueban medidas de mejora. Sin embargo, una vez finalizado ese proceso, surge una pregunta:

¿Qué ocurre después?

Demasiado a menudo, el Plan de Igualdad acaba convirtiéndose en un documento que permanece almacenado en una carpeta digital. Existe, cumple su función legal, pero deja de formar parte del día a día de la organización.

Y no pasa por falta de interés o de compromiso si no porque las empresas tienen otras prioridades, porque el tiempo es limitado y porque resulta difícil mantener la participación, el seguimiento y la documentación de las acciones previstas.

La igualdad efectiva no se construye únicamente mediante documentos, excels larguísimos o listas de empleados. Se construye mediante pequeñas acciones continuas, formación, sensibilización, participación y seguimiento.

La igualdad real y los documentos

Más allá de cualquier obligación legal, creo que la igualdad es una cuestión de respeto, de oportunidades y de cultura organizativa. Cuando una empresa es sensible a estos aspectos de forma sincera, no solo cumple una normativa: crea entornos más justos, más saludables y más atractivos para todas las personas que forman parte de ella.

Precisamente por eso me preocupa que muchos Planes de Igualdad, a pesar del esfuerzo que supone elaborarlos, no lleguen a integrarse realmente en la vida diaria de las organizaciones. Cuando eso ocurre, se pierde una oportunidad valiosa de generar cambios reales y duraderos. Estos cambios acabarán afectando positivamente tanto al ambiente de trabajo como a la imagen que proyecta la empresa.

En mi caso, ADA nace de una convicción personal. Siempre he querido contribuir de forma práctica a mejorar la igualdad de oportunidades, especialmente en los ámbitos laboral y formativo. Creo en el poder de la formación, de la sensibilización y de las pequeñas acciones cotidianas para transformar la realidad de una organización.

Realmente comprometidos

Por eso cada vez estoy más convencida de que el verdadero reto no consiste en redactar un Plan de Igualdad, sino en conseguir que siga vivo meses y años después de su aprobación. Esto pasa no solo por implementar herramientas prácticas y útiles si no también atractivas e interesantes para los miembros del equipo de trabajo. Que apetezca usarlas y que no sean una carga de trabajo mas.

Durante el desarrollo de ADA he reflexionado mucho sobre esto. Mi objetivo ha sido facilitar a las empresas una herramienta útil, accesible y presente en la vida diaria de una empresa.

No se trata de sustituir el trabajo de las consultoras ni de simplificar un proceso que requiere conocimiento y compromiso. Se trata de aportar una herramienta que ayude a que las acciones, la formación, la participación y el seguimiento formen parte de la cultura de la organización y no queden olvidados una vez aprobado el plan. A la vez necesitamos documentar estas acciones de una forma rápida y fácil. Este es el reto.

La igualdad mejora las empresas

Sigo aprendiendo y mejorando el proyecto, pero creo que cuando una empresa incorpora la igualdad en sus hábitos cotidianos, el Plan de Igualdad deja de ser una obligación y empieza a convertirse en una oportunidad. Además estoy convencida de que el ambiente de igualdad real en las empresas mejora el rendimiento de los trabajadores y eso se proyecta también en la imagen de la empresa.

Si este tema te interesa, en las próximas semanas seguiré compartiendo reflexiones, experiencias y aprendizajes relacionados con la igualdad en las organizaciones y con el desarrollo de ADA.

Puedes conocer más sobre el proyecto en: ada.puchalt.es

¿Te cuento cuando haya algo nuevo?

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